El Centro Internacional de Estudios Teológicos Ortodoxos (Seminario) "San Basilio" tiene como patrona al Sagrado icono de la Madre de Dios de Toda Bendición
El Sagrado y Milagroso Icono de la Madre de Dios, Madre de toda bendición, o Madre de la Alegre Consolación Enero 21 / Febrero 3 El sagrado Icono de la Madre de Toda Bendición, o de la Consolación conocido como Otrada, está en el Monasterio de Vatopedi en Monte Athos, Grecia, establecido durante el reinado de Constantino el Grande. En el Año 395, Arcadios, hijo del Emperador Theodosios el Grande, navegaba cerca del monasterio, de pronto comenzó una fuerte tempestad, el barco naufragó y fue tragado por las aguas, todos los que estuvieron en esa tragedia y sobrevivieron temían que el príncipe haya perecido. Con grandes esfuerzos lograron llevar hasta la tierra de Monte Athos los restos de la embarcación, por mucho tiempo los compañeros de Arcadios buscaron en las playas para ver si hallaban el cuerpo del príncipe, ya exhaustos, lo encontraron vivo, dormido en las cercanías de una playa, bajo la sombra de un pequeño árbol. Abriendo sus ojos, Arcadios les contó como había sido salvado de la muerte por la mano de la Madre de Dios quien le había hablado diciendo que la salvación de la muerte eterna, era la bendición de la Santa Madre para toda la humanidad en el Santo Monte Athos. En memoria de este suceso, al monasterio se le dio el nombre de Vatopedi, que significa “Arbusto del Joven” y el Emperador Theodosios reconociendo la ayuda celestial para salvar la vida de su hijo expandió el Monasterio y lo enriqueció con ayudas materiales.
El altar mayor de la iglesia principal, dedicada a la Anunciación, se encuentra justo sobre el lugar donde se encontró al joven Príncipe. Y el mismo Príncipe Arcadios acompaño al Patriarca Necktarios desde Constantinopla para bendecir el Monasterio. El Santo Icono de la Madre de Dios de Toda Bendición, o Consolación, llamado en griego “paramythia”, o en eslavo Otrada, fue colocado con gran solemnidad y se dedicó una capilla especial para él dentro de esta iglesia, donde se conserva hasta hoy en día.
El Sagrado Icono mostraría muchas más bendiciones celestiales a lo largo de los años. En el año 807, una banda de ladrones planeaba romper la puerta principal del monasterio y asaltarlo para llevarse la gran cantidad de objetos sagrados que los monjes poseían. Al atardecer ellos desembarcaron en un puerto cercano y se escondieron en los arbustos. Sin embargo, la Protectora de todo Monte Athos (península donde por sus cualidades geográficas no permiten el acceso a tierra sino solo por mar y donde viven miles de monjes ortodoxos) no permitiría sus planes malignos contra uno de sus Monasterios bendecido con Su presencia en el Icono “Madre de Toda Bendición”. Se terminaba el rezo de Maitines, y todos los hermanos se dispersaban para un corto descanso. En la Iglesia, el Igumeno (Superior) del monasterio estaba realizando su regla de oración frente al Icono de la Theotokos (Madre de Dios). El se asombró de escuchar claramente unas palabras de advertencia: “No abran las puertas del monasterio hoy!” era una voz femenina que salía desde el santo Icono de la Madre de Dios, y continuo diciendo “suban a lo alto de los muros, y ordenen a los ladrones el dispersarse.” Admirado el Superior del monasterio se quedo mirando fijamente el Icono confirmando un milagro extraordinario: que la Santa imagen de la Madre de Dios y su Niño pre-eterno, se habían vuelto vivas y se movian. El infante Pre-eterno, extendiendo su mano derecha cubrió la boca de la Madre de Dios y volviendo su pequeño rostro a ella le decía, “ No, Madre Mía, no se lo digas ni mires a este rebaño de pecadores; déjales que sean castigados con la espada de los malvados” Pero la Madre de Dios, esforzándose por mantener la mano de su hijo que se volvía para señalar a los que debían ser castigados, la besaba como calmando su molestia, y alejando su rostro de su hijo y Señor repitió varias veces la advertencia al Superior del Monasterio. El Igumeno, inmediatamente llamó a todos los monjes y ellos volvieron a ver tan extraordinario suceso que se repitió ante su asombro. Todos perplejos confirmaron que las caras de la Madre de Dios y del Niño Co-eterno, junto con el borde de pintura de todo el icono habían cambiado de como lo habían conocido. Entonces dieron gloria a Dios y a la Santa Intervención de la Madre de Dios para proteger el monasterio, al tiempo que muchos monjes rectificaron aún más sus vidas de entrega a Dios. Evidentemente cumplieron el mandato de la Madre de Dios y los ladrones fueron alejados del monasterio. Desde ese día, el Icono Milagroso ha sido llamado de la “Alegre consolación” o en Slavo “Otrada”, también se la conoce como “Paramytia” o “Vatopediskaya”, pero el nombre como lo veneramos es “Madre de Toda bendición”. Las posiciones tomadas por el rostro de la Madre de Dios y el Salvador por tres ocasiones seguidas ante el Superior y la comunidad fueron: El rostro de la Divina Madre, girándose a la derecha, tomando la mano derecha del Divino Infante y deteniéndola de su juicio, llevándola a su Santa boca para besarla, y así trasformar su mano condenatoria en bendición para los que piden ayuda. El rostro, desde el milagroso cambio, expresa simpatía y amor, ella mira de forma muy viva con misericordia y humildad, con una sonrisa llena de compasión, y su beso a la Santa mano del Hijo de Dios, consigue para todos nosotros una “Alegría Consoladora”. El rostro del Niño Divino es diferente, al contrario: es imponente, con cólera notable en muchos detalles, su mirada esta llena de severidad y juicio muy severo. Es un llamado a la conversión de corazón.
En memoria de esta milagrosa intervención de la Santa Madre de Dios en el Monasterio de Vatopedi una llama permanente, presencia inextinguible, en una lámpara de aceite, se mantiene frente a este milagroso Icono. Todos los monjes que desde ese tiempo han sido recibidos en la hermandad monástica de Vatopedi, han sido tonsurados frente a este Icono Milagroso. Un Moleben (oración de petición) es recitado todos los días frente a este icono milagroso y particularmente los sabados.
En el monasterio femenino de Tabolzhansk, en la Antigua provincia de Voronezh, hay una copia del Icono que fue traída de Monte Athos. Muchas personas van con fe a recibir la sanación de sus enfermedades. Otras copias igualmente milagrosas de este Icono son veneradas en otras partes del mundo, una de ellas bendecida en 1854 permanece en el Monasterio de la Resurrección de la Madre de Dios en San Petersburgo, otros dolorosamente se perdieron durante la revolución comunista de Rusia..
Los Origenes de Esta Imagen
Iconos (Pinturas sobre madera realizadas con una técnica milenaria y realizadas con la bendición de un superior por una persona de oración) de la Virgen Maria y de Cristo Niño tienen una larga y rica tradición en las Iglesias Orientales Ortodoxas. De acuerdo a una antigua leyenda, respetada por Ortodoxos y Romanos, el primer icono fue pintado por San Lucas teniendo a la Madre de Dios como modelo en persona. Estos santos iconos suelen ser clasificados según el grado de relación o afecto entre la Madre y el Hijo. Los más antiguos mostraban a Jesús sostenido como en un trono en los brazos de su Madre, los dos mirando al espectador, sin afecto expresado (tipo Hodigitria). Los Iconos del último periodo Ruso muestran una gran afección expresada en las dos direcciones (Tipo Umilenie o Glykophilousa). El icono que veneramos en la Capilla de la Madre de Toda Bendición, es un hermoso icono contemporáneo basado en el original que se encuentra en el Monasterio Vatopedi en Grecia. En la franja del Mar Egeo, una saliente rocosa, península cubierta de vegetación salvaje y separada del continente por una alta montaña que la vuelve inaccesible, existe un territorio de solo cinco kilómetros por cincuenta de ancho hasta el mar donde han tomado asentamiento varios monasterios ortodoxos. Esto es conocido como Monte Athos, o Santa Montaña, Agios Oros en griego donde existen más de 20 grandes monasterios y una centena de pequeñas comunidades esparcidas dependientes de ellos. Los primeros ermitaños monjes vinieron a este lugar en el siglo 7, desplazados de los lugares donde el control islámico los expulsó. El sagrado icono original "Virgen de Vatopedi" o "Madre de la Alegre consolación" es de un artista anónimo y existen varias copias del icono, la más antigua probablemente del siglo 12.
Teología y Simbolismo
Los iconos de este tipo son mucho más que un retrato de la Madre y el niño. Son imágenes que nos hablan de la Encarnación de Dios como hombre, y de la Iglesia, ya que por la comunión de la Palabra de Dios (en el Niño) y de lo humano (En Maria) se nos habla de la presencia humano-divina en la Iglesia. El niño Jesús está parcialmente vuelto hacia su madre y en parte hacia nosotros. Su mano derecha esta levantada como gesto de bendición, pero al mismo tiempo de señalar en actitud de juicio, en su izquierda lleva el rollo que representa la Santa Escritura, la Palabra de Dios. La Virgen Maria le provee a su Hijo como un confortable Trono en su mano izquierda. Los ojos de la Madre de Dios son muy grandes, su nariz noble y larga, su boca bellamente delineada. Maria esta mirando al infinito o mirando algo, con una expresión de tristeza, como si recordara las palabras de Simeón "...y una espada traspasará tu alma." (Lucas 2:35) Toda la composición tiene la forma de un triangulo inscrita en un rectángulo. Esto intenta representar el misterio de la Trinidad viniendo a residir en el mundo. La hojilla de oro usada en el halo de la Madre Dios y del Niño Divino expresa la luz increada originada en la Santidad de Dios. En el halo de Cristo esta inscrita una cruz con las letras griegas omicron, omega, nu, que se leen "H O ON." Que se traducen en español: “El que Soy” es el nombre usado por Dios en el Éxodo 3:14. Letras griegas también están detrás. "ICXC" es una abreviación para Iesous Khristos, Jesucristo. "MP ØY" es una abreviación para Madre de Dios, Meter Theou. Jesús esta vestido como un adulto, no como un bebé. Él lleva una túnica y una capa, llamada “hymation”. La capa rica en decoraciones es simbólica de Sus derechos divinos, contrasta grandemente con Sus pies desnudos que simbolizan la pobreza y la humanidad. María lleva un omophorion o el manto sobre su vestido. Tiene una sombra profunda azul que es el color más común usado para su manto en el arte occidental. El color Borgoña-rojo es muy usado muy a menudo en la iconografía rusa, nos simboliza la parte humana. Su omophorion esta adornado por tres estrellas sobre la cabeza y hombros (uno esta oculto por el niño). Estos son símbolos de la virginidad perpetua de María; antes, durante, y después del nacimiento de su Hijo.
El venerabilísimo y lleno de gracia Cinturón de nuestra Santísima Virgen María, que está en el Santo Monasterio de Vatopedi en Agios Oros (Monte Athos), es el único recuerdo precioso que se mantiene de su vida terrenal. Según una Tradición Sagrada y la historia de la Iglesia, la Santísima Theotokos tres días después de que ella se durmió, resucitó de entre los muertos y ascendió en el cuerpo al cielo. Durante su ascensión, ella dio su Cinturón Santo al Apóstol Thomas. Thomas, junto con el resto de los Santos Apóstoles, abrió su tumba y no encontró el cuerpo de la Santa Theotokos. De este modo el Cinturón Santo es la prueba para la Iglesia de su Resurrección y la ascensión corporal al cielo, y, en una palabra, en su metástasis. El Cinturón Santo, según la tradición, fue hecho por la Santísima Virgen María con la piel de camello. La Emperatriz Zoi, esposa de León VI el Sabio, en gratitud por su curación milagrosa, bordó el Cinturón con el hilo de oro, como se lo ve hoy, pero dividido en tres pedazos. En un principio fue guardado (mantenido) en Jerusalén y más tarde en Constantinopla. Allí durante el siglo XII bajo Manuel A´ Komninos (1143-1180) la fiesta oficiales por el Santo Cinturón fueron establecidas el 31 de agosto. Al final, el Emperador Juan VI Katakouzinos (1347-1355), quien tenía un amor especial hacia el Santo Monasterio de Vatopedi, por la gran cantidad de gracias que recibió de allí, donó al Cinturón al Monasterio. Desde entonces el Cinturón Santo es guardado en el Santo Monasterio de Vatopedi, en una caja de plata de fabricación más reciente que representa el Monasterio. En la parte inferior derecha de la caja que contiene esta reliquia, el artista hizo el dibujo del Emperador donante Katakouzinos significando su donación al Monasterio. Numerosos son los milagros, que han ocurrido hasta hoy con el Cinturón Santo. Su valor es incalculable porque esta asociado a la Santísima Virgen María. El Cinturón Santo se mantiene en perfecto estado de conservación, porque estuvo en contacto con la persona y la vida de la Madre de Dios y porque los santos son portadores de espíritu durante su vida, y creemos que en las cosas que usaron también después de su muerte. El mismo fenómeno es mencionado en las Sagradas Escrituras cuando objetos que el Profeta Elías y los santos Apóstoles usaron y causaron milagros, porque estos tenían la gracia vivida por ellos. Por esta razón la Iglesia permite una devoción honoraria, así como se hace al Madero Santo de la Cruz del Señor el Cinturón Santo tiene la gracia única de curar la esterilidad de las mujeres, así como enfermos con cáncer, por medio de una cinta que en primer lugar ha sido bendita y tocada al Cinturón y posteriormente es usada por las mujeres estériles y enfermas.
La capilla dedicada al Sagrado y milagroso Icono de la Madre de Dios de Toda Bendición, fue consagrada por Vladika Chrysóstomos, Arzobispo Mayor de Ecuador, Centro y Sudamérica, en respuesta a las gracias derramadas por la Santísima Virgen Maria por medio de esta imagen y como centro de devoción mariana, los fieles visitan y piden milagros a Su Madre celestial y ella intercede ante Dios.
ORACIÓNES ANTE EL ICONO DE LA MADRE DE TODA BENDICION PARA OBTENER UNA GRACIA
Por tu inmensa ternura, Oh + Theotokos, ten compasión de nosotros, y aunque somos pecadores manifiesta tu poder pues esperamos en ti y te cantamos como lo hizo el Santo Arcángel Gabriel: "Alégrate, llena de Gracia." Santísima Señora mía, + Madre de Dios, mediante tus santas y poderosas oraciones, aleja de mí, tu humilde y desalentado siervo, la desesperación, el olvido, la necedad y el descuido de mi corazón, y aleja de mi entendimiento oscurecido todo pensamiento impuro, maligno e impío. Apaga la llama de mis pasiones, porque soy pobre y miserable. Líbrame de mis múltiples recuerdos y hechos perversos y libérame de todos sus malos efectos. Pues todas las generaciones te bendicen y glorifican tu honorabilísimo Nombre, por los siglos de los siglos. Amén. Salve, Oh Theotokos, Virgen María, llena de Gracia, el Señor es contigo. Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, porque has llevado en tu seno al Salvador de nuestras almas. Es justo en Verdad magnificarte Oh Theotokos, siempre Bienaventurada e Inmaculada, Madre de nuestro Dios. Más honorable que los Querubines y más gloriosa que los Serafines; Tú, que sin mancilla diste a luz al Verbo Dios, verdaderamente eres la + Madre de Dios, por eso, te engrandecemos. Bajo tu compasión nos refugiamos, Oh + Theotokos; no rechaces las suplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, dígnate a acogerlas favorablemente, Oh Virgen gloriosa y bendita. Oh Virgen, sin mancha, toda casta y pura Señora, Novia de Dios, que por tu glorioso alumbramiento has unido al Verbo de Dios con el hombre y has vinculado nuestra naturaleza caída con las cosas divinas; Tú que eres la única esperanza de los desesperanzados, la ayuda de los oprimidos, la protección pronta de los que acuden a ti, el refugio de todos los cristianos: no me desprecies, aunque soy pecador. Madre del Dios, Madre de Toda Bendición, sé tu mi Alegre Consolación, ten piedad y compasión de mí, pecador y pródigo. Acepta la oración que ofrezco con impuros labios, y adelantando tu influencia maternal ante tu Hijo, mi Dueño y Señor, ruégale que abra para mí los tesoros de su amorosa Gracia, pídele que perdone mis incontables transgresiones, que me de verdadero arrepentimiento y me haga un celoso cumplidor de sus mandatos. Y tú, siendo graciosa y compasiva, y tierna de corazón, estate siempre presente conmigo en esta vida, como mi defensa y ayuda, para que pueda evitar el asalto de mis enemigos; guíame a la salvación, ayuda a mi pobre alma en la hora de la muerte, y aparta de mí todos los ataques oscuros del malvado. Y en el día del Juicio, líbrame del castigo eterno, y preséntame como heredero de la inefable Gloria del Hijo, Nuestro Dios. Haz que pueda obtener esto, (aquí se pide el favor que se necesita) Santísima Señora que has dado a luz a Cristo: a través de tus intercesiones y mediaciones, por la Gracia y el gran Amor de tu único Hijo, mi Señor, Dios y Salvador, Jesucristo, a quien se debe, con + el Padre eterno y el Santísimo Espíritu, Bueno y Vivificador, todo honor, gloria y alabanza, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén. Oh gloriosísima y siempre Virgen María, Madre de Cristo nuestro Dios, acepta nuestras oraciones y preséntalas a tu hijo Dios nuestro, que pueda, por tu causa, iluminar y salvar nuestras almas.
Capilla de la Madre de Dios de Toda Bendición
Av. De los Álamos E11-228 y Eloy Alfaro
Teléfono 3 261 368
Quito - Ecuador
