REGLAMENTO INTERNO
CENTRO INTERNACIONAL DE ESTUDIOS TEOLÓGICOS ORTODOXOS
SEMINARIO “SAN BASILIO”
Arquidiócesis Ortodoxa de Ecuador, Centro y Sudamérica
AGOSTO 2007 – AGOSTO 2008
¡Bienvenido al Seminario “San Basilio”!
Es una bendición tenerte con nosotros como un miembro de nuestra familia. Esperamos que el tiempo que estarás entre nosotros sea la mejor experiencia para ser un verdadero candidato a las Ordenes Sagradas. (2 Timoteo 2:1-4.)
INTRODUCCIÓN.
1. El presente Documento del Centro Internacional de Estudios Teológicos Ortodoxos San Basilio, (Seminario “San Basilio”) contiene las normas que inspiran y regulan su vida.
"Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, Amor, espíritu, Fe y Pureza." (1 Timoteo 4:12)
2. Se espera que los Seminaristas que estudian en el Centro Internacional de Estudios Teológicos Ortodoxos San Basilio, desarrollen una relación profunda con el Señor cada día (Ex. 3:16). Que su mayor deseo al empezar el día, sea hablar con Dios por medio de
3. La participación activa y cotidiana a los Servicios Divinos, siguiendo las obediencias personales concedidas por el Padre Espiritual a cada alma, constituyen el momento principal de la vida diaria del Candidato.
4. Fuera de los Servicios Divinos, y de
5. Las Sagradas Escrituras dice que como hijos de Dios debemos ser éticamente íntegros en nuestra vida personal (Mt. 5:48; Pr. 10:9). La integridad tiene que ver con lo que es virtuoso, lo moralmente bueno, irreprensible, recto, honorable, ejemplo en pensamiento y acciones. Estas características son posibles por los frutos del Espíritu Santo. (Según Gálatas 5:22-24 y la higiene mental de Filipenses 4:8) como los agentes de cambios para una vida auténtica. (Mt. 5:13-16).
6. Por lo expresado anteriormente, el estudiante debe prestar mucha atención a actitudes defectuosas que pueden arruinar su vida en el Seminario, por ejemplo: la pereza (Prov. 6:6-11), el robo (Ex. 20:15), las deudas (Rom. 13:8), la holgazanería (2Tes. 3:11), los chismes (Prov. 16:28), la murmuración (Filip. 2:14), etc., no deben ser parte de su vida personal.
7. También, el Seminarista debe tener una buena apariencia dentro y fuera de la institución: Limpio, bien peinado, vestido correctamente y según el grado eclesiástico que tenga.
Cómo vestirse:
a) Los seminaristas usan pantalones negros de vestir cómodamente. NO están permitidos los shorts, (cortos o largos), pantalones jeans, pantalones ajustados y pantalones con flecos o rotos.
b) Los pantalones cortos son permitidos solamente si van a practicar algún deporte. Nunca debe estar fuera de su propio cuarto o del Seminario sin usar ropa completa: pantalones largos con camisa, ni pijama.
c) Las sandalias NO son permitidas para asistir a clase o estar en biblioteca. Igualmente no son admitidas como vestimenta para la calle.
d) Se recomienda que los Seminaristas que van a realizar o a participar de un Servicio Litúrgico o asistir a un Oficio, una vez ya les ha sido concedida; usen su Reassa o Razo.
e) Los seminaristas deben lavar sus propias ropas en la lavandería del Seminario.
8. Como creyentes y miembros del Seminario “San Basilio”, debemos mostrar respeto y actitudes de buenos modales en todo momento. En este aspecto, deseamos que se tome en cuenta los siguientes principios bíblicos:
a) El Amor y el respeto mutuo como un estilo de vida (Rom. 12:10)
b) Cultivar un espíritu de edificación mutua en toda oportunidad de relaciones interpersonales (1Tes 5:11)
c) Tener sensibilidad para con su compañero en momentos de necesidades (Gál. 5:13)
d) Orar unos por los otros (Sant. 6:2)
e) Exhortación recíproca como muestra de cuidado pastoral (Hech. 3:13)
f) Sobrellevar las cargas los uno de los otros (Gál. 6:2)
g) Animar a los desanimados y sostener a los débiles (1Tes.5:14)
h) Cuando se ofende, aprender a pedir perdón (Mt. 5:23-24). Esto es aceptar la responsabilidad de la ofensa, decir cuál fue la ofensa, pedir perdón y restituir el daño ocasionado.
i) Cuando uno es ofendido, la regla básica es buscar a la persona indicada y arreglar cuentas con ella a solas. (Mt. 18:15)
j) Ningún Seminarista debe aprovecharse de la generosidad o inocencia de su compañero para sus beneficios personales (2 Tes. 3:6)
k) Trata a tu compañero como quieras ser tratado (Lc. 6:31).
REGLAS EN CUANTO A LOS CANDIDATOS A CLERO BLANCO.
(Ha de entenderse por candidatos a Clero Blanco a cada Seminarista o estudiante que siente el Llamado al Ministerio Ordenado, o Sagradas Órdenes, bien siendo ya casado o deseando contraer también y previamente, el Sagrado Matrimonio)
9. Dios nos ha creado con pasiones y deseos, pero estos han de ser limitados dentro del Matrimonio (Pr. 5:15-19), por lo que las parejas no deben encender estos deseos antes de tiempo (Pr. 6:27-29). Por este motivo se presentan las siguientes normas, que sirven para proteger a nuestros Candidatos de clero blanco:
a) Ningún Candidato debe enamorar o noviar con personas incrédulas (2Co. 6:14-16).
b) El Seminario recomienda NO enamorar o noviar durante el año de estudios, excepto que tengan permiso escrito de su Arzobispo.
c) Toda relación de enamoramiento y noviazgo debe ser con fines matrimoniales.
d) Cada pareja que este encaminada al servicio de
e) Los candidatos deben tener una pareja la cual este establecida mediante matrimonio ortodoxo,
f) Los varones candidatos al Sacerdocio con vocación a Clero blanco no deben traer al Seminario “San Basilio” ninguna visita de señoritas y/o aceptar ser invitados sin el conocimiento y permiso previo del rector.
VIDA LITURGICA: CORO Y CAPILLA.
10. Coro: Es necesario que los estudiantes participen en el Coro durante todo el año pedagógico.
11. Capilla: La asistencia a los Servicios Divinos en
12. La vida Litúrgica es parte integral de la vida comunitaria de los estudiantes. Los domingos todos los Seminaristas son invitados a participar en un solo lugar a los Oficios Litúrgicos, así como las grandes fiestas. Algunos oficios pueden ser celebrados en
13. Los horarios de los Servicios son:
Maitínes diarios: 07:00 a.m.
Vísperas diarias: 17:30 p.m.
Maitínes de Domingo: 09:30 a.m.
Divina Liturgia Domingo: 10:00 a.m.
VIDA COMUNITARIA.
14. Todos los Seminaristas tendrán ciertos encargos en las cosas que les sean más acordes a sus aptitudes y que beneficien sus estudios y su vida en el Seminario, por ejemplo: En
15. Los estudiantes admitidos al Seminario “San Basilio” por el Arzobispado y por el Consejo de Estudios, son considerados Candidatos al Sacerdocio Ortodoxo y su estadía NO obliga ni compromete a
16. Todos los Seminaristas, alumnos o estudiantes deben firmar un documento de aceptación de este género de vida y acuerdo por un año.
17. El alojamiento está reservado al uso exclusivo de estudiantes inscritos y aceptados del Seminario “San Basilio”. En ningún caso los Seminaristas pueden poner a disposición de cualquier persona su habitación, y nadie, aparte de los miembros del Seminario, tiene derecho o autorización a entrar en las habitaciones. Solo en caso de tener autorización del Consejo directivo se podrá aceptar la invitación a la mesa común.
18. La llave de cada habitación permanece guardada por el Canciller diocesano, por lo que nadie debe cerrar con seguro sus habitaciones durante el día, solamente el Prefecto de Estudios así como el Rector tendrán llave de las entradas principales del Seminario y derecho de mantener sus despachos con seguridad.
19. Los basureros de la cocina serán utilizados solamente para desechos de comida; al exterior del Seminario, (jardín interior de la propiedad) permanecerán basureros comunitarios para los desechos de las habitaciones, así como los de los baños. La limpieza de los locales comunes: Corredores, Escaleras, Sala de clases, Sala de reunión, comedor, etc. Será responsabilidad de
20. Está estrictamente prohibido fumar al interior del Centro.
21. La lavandería será utilizada según un horario preestablecido para cada estudiante.
22. Los Seminaristas deben mantener en buen estado y aseadas sus habitaciones y los lugares comunitarios: Cuidar de sus propiedades en cada habitación. El Seminario no se hace responsable de los objetos personales, para ello se puede permitir el uso de un baúl personal de pertenencias con seguridad. NO se deben pegar postres, fotografías, clavos, o colgar objetos en las habitaciones, incluso aún ni con cinta adhesiva o pegantes de cualquier tipo. La ropa personal lavada será colocada para secar en los lugares previstos para ello, NO se admite que sea colocada en los baños. Todo daño debe ser indicado debidamente al Prefecto o al rector, quien elaborará una nota para ser reparado en uno de los días de limpieza y arreglos. El uso de aparatos eléctricos tales como: Radios, rasuradoras eléctricas, secadores de cabello están autorizados en las habitaciones. De acuerdo a las disposiciones previas y a la lógica común. NO está permitido el uso de un televisor personal.
23. Para evitar todo riesgo de accidente, se prohíbe conservar en las habitaciones cualquier tipo de armas, explosivos, o líquidos inflamables y no se admite encender velas o lámparas votivas; para ello esta
24. El Seminario espera de parte de cada Seminarista; la disponibilidad activa en el mantenimiento del orden y el cuidado de la propiedad en habitaciones, baños y salones comunitarios y un sentido de pertenencia en general.
25. Los estudiantes NO deben llevar vajilla, vasos o botellas a sus habitaciones.
26. La biblioteca está en proceso de conformación en el Seminario. Los libros de estudio y espiritualidad serán procurados directamente por el Seminario.
27. La tranquilidad es necesaria para los estudios, por lo que es solicitado su respeto. En particular el silencio debe ser rigurosamente observado después de las 10 p.m. en todo el Seminario. La sala de televisión está a disposición de los seminaristas, siendo un lugar común de descanso, entretenimiento e información. NO se debe hacer uso de la televisión para programas que no sean formativos e informativos, son estrictamente prohibidos los programas que atenten contra la moral o a la fe, así como los valores, por ello NO se permite ver novelas o programas escandalosos. El control del televisor siempre será usado por el mayor en jerarquía o dignidad que esté presente.
28. El refectorio es usado durante las horas de comida o pausas de estudio como tal, en otras horas NO puede servir para estudiar o realizar trabajos.
Días de entre semana:
Desayuno 8:00 a.m.
Almuerzo 13:00 p.m.
Cena 19:00 p.m.
Domingo y días de grandes fiestas
Almuerzo 13:00 p.m.
Cena 19:00 p.m.
29. Se ruega a los estudiantes que sigan rigurosamente los horarios de comidas.
30. NO se admite llevar comida o alimentos de cualquier clase a las habitaciones, salones, o lugares diferentes al refectorio.
31. Para las comunicaciones privadas, los estudiantes deben usar la oficina prevista para ello mientras se encuentre presente uno de los formadores, pueden usar el Internet y hacer llamadas vía cable (vía Internet). Las llamadas telefónicas de familiares o amistades serán pasadas a los estudiantes en los horarios establecidos de llamadas. Los mensajes telefónicos serán trasmitidos por el Prefecto de estudios o el rector. NO está permitido uso de teléfonos celulares durante el tiempo de permanencia en el Seminario.
32. El uso de la computadora o Internet es personal y a cada Seminarista se le asignará un horario semanal para sus comunicaciones. Ningún Seminarista está autorizado a trabajar en grupo o equipo.
34. Solicitar al Prefecto o rector permiso para usar la computadora o Internet.
35. Los equipos de sonido del Seminario NO pueden ser usados fuera de la institución. Para el uso de los mismos se necesita permiso del Prefecto de Estudios o del Rector.
36. SE PROHÍBE descargar programas, música, juegos o archivos adjuntos del Internet, de un DVD, de un CD o disquete en los computadores del Seminario.
37. Los alumnos no pueden llamar a larga distancia ni a celulares desde ningún teléfono del Seminario, para esto se usará el sistema de cable (Vía Internet) del Seminario.
38. Los profesores y formadores pueden llamar a larga distancia y a teléfonos celulares solamente del teléfono central. Cada llamada tiene que ser registrada con fecha, nombre del profesor, número del teléfono que fue llamado, tiempo de la llamada, y si la llamada es personal o de servicio a
39. Los lazos creados por los estudiantes durante el curso y la vida comunitaria serán garantes de un año académico completado con éxito, así como una cooperación y conocimiento esencial en la formación teológica y espiritual.
40. De tiempo en tiempo será convocada una reunión de los miembros de la comunidad de estudiantes a fin de discutir y evaluar las cosas que se refieren a la vida cotidiana. Estas reuniones se tendrán en espíritu de respeto y Amor fraternal para la buena marcha de la vida del Seminario “San Basilio”.
41. Todo comentario, crítica o sugerencia, sobre las cosas mencionadas anteriormente debe hacerse por escrito al rector o entregada en sobre cerrado al Prefecto de Estudios.
I. Se entiende que usted ha venido a estudiar al Seminario “San Basilio”, por lo tanto, NO debe faltar a sus clases.
II. Una vez tocado el timbre o campana de entrada a clase, el profesor tomará la lista de asistencia. Los que no llegan después del timbre o campana hasta 10 minutos, pueden entrar al aula como atrasados o ausentes.
III. Cuando un profesor no ha llegado a su clase hasta los 10 minutos de atraso, los alumnos podrán abandonar el aula para hacer sus tareas, excepto cuando el profesor ha comunicado que llegará muy pronto después de los 10 minutos.
IV. Puede permitirse que un alumno lleve materias por tutoría en casos aprobados por el consejo de estudios.
V. Cuando un alumno repruebe una materia, esa nota se quedará siempre en sus calificaciones aunque la vuelva a tomar y saque una nota de aprobación. Sin embargo en la ponderación de promedios, no se tomará en cuenta la nota reprobada, sino la nueva nota.
42. Todo estudiante del Seminario “San Basilio” debe aparte de su vida espiritual y de estudios, realizar algún ministerio pastoral, como servicio al crecimiento de
43. Los Seminaristas deben cumplir con los siguientes requisitos para realizar un ministerio pastoral cual sea que fuere:
1. Madurez en su vida espiritual, manifestada por un buen testimonio en el Seminario, Capilla o Iglesia y delante de la sociedad durante el tiempo de sus estudios
2. Promedio académico que demuestre sus estudios.
3. Ministerio práctico realizado según la guía del Arzobispo.
4. Tener una evaluación de su ministerio en cada semestre.
44. Si el alumno tiene problemas en cumplir con las reglas del Seminario, el Prefecto de Estudios hablará con él para exhortarle a un cambio de actitud, a la vez de ser invitado a no reincidir en dichas faltas.
45. Si hay descuido de la regla otra vez, el alumno debe tener una entrevista con el rector para ser amonestado, o ayudado si tal es la situación.
46. Si no hay cambio después de estos pasos de ayuda, el alumno tiene que presentarse delante del Comité de Estudiantes para ser exhortado y puesto condicionalmente en el Seminario.
47. El alumno que haya pasado por el proceso de amonestación por cometer infracciones, es suspendido temporalmente hasta que tenga el tiempo necesario para corregir la situación bajo la supervisión de su comunidad y cuando el Seminario reciba una carta de recomendación de la comunidad podrá ser readmitido.
48. El alumno que esté suspendido por el Seminario no puede entrar en el plantel hasta que haya sido restaurado totalmente y sea aceptado para ingresar nuevamente por el mismo Seminario.
LOS FORMADORES
Artículo 1: Formadores en general
a. Necesidad
49. Los Formadores del Seminario “San Basilio”, en cuanto precisamente formadores -que dan la forma- de los futuros sacerdotes ortodoxos, son los principales responsables de la marcha del seminario en estrecha unión y obediencia al Arzobispo quien es el Rector del mismo.
b. Importancia
50. La formación de los formadores viene considerada como una de las prioridades pastorales más importantes. Esto es así, porque la instauración de
c. Selección de formadores
51. Se entiende, entonces, que se trate de una prioridad pastoral, que pide una selección muy exigente y una formación más intensa de los formadores.
52.
53. Deben considerarse dos elementos: un cierto carisma, y también una realidad a adquirir por medio de una preparación especial: La vocación del formador supone poseer, por un lado, un cierto carisma que se manifiesta en dones naturales y de gracia, y por otro en algunas cualidades y actitudes que se han de adquirir. Una preparación del todo particular y que sea verdaderamente técnica, pedagógica, espiritual, humana y teológica y que en lo posible supone una fase inicial antes del cargo y una fase sucesiva de constante actualización. Actualización que debe comprender todos los aspectos necesarios y también las características de cada formador según su cargo específico.
Artículo 2: Cargos y oficios
a. En general
54. En todo Seminario debe existir un cuerpo de formadores en torno a los cuales se articula. Son los clérigos designados por el Arzobispo mediante documento episcopal y que en condiciones normales deben ser Rector, Director espiritual, Prefecto de estudios, Responsable de la práctica pastoral, Prefecto de disciplina, Administrador. Además debe haber un ecónomo y el cuerpo de profesores.
55. El rector es nombrado por el Arzobispo, será sacerdote y en su carencia desempeñará esta función el mismo Arzobispo
56. Para dirigir el seminario es de importancia capital que todos los formadores estén unidos en un mismo espíritu y coordinados en una acción que tienda al mismo fin.
57. Esta unión es necesaria por dos motivos:
a) Para que pueda llevarse a cabo la formación. Esta unión hace eficaz la formación; sólo de ese modo se pueden transmitir todos los aspectos o formas en un todo íntegro y armonioso. Sólo así se salva la unidad en la formación.
Para conseguirla han de esforzarse diligente y concordemente todos los formadores. Comunión que hace posible una realización adecuada del programa educativo, pues todos en un mismo espíritu persiguen el mismo fin, colaborando cada uno en la parte que le corresponde, con la conciencia de que es sólo una parte que debe estar en consonancia con el todo que se quiere alcanzar.
Este espíritu de comunión se traduce en una espontánea y fraterna capacidad de colaboración. En torno al rector, que tiene la responsabilidad mayor y más ardua, los formadores deben ser capaces de ponerse de acuerdo, sobre todo cuando se trate de establecer o salvaguardar la unidad del proyecto educativo. Unión de espíritu y de acción que se concreta en la elaboración del reglamento de vida, del programa de estudios, de la formación espiritual, pastoral y litúrgica, se requiere un mutuo acuerdo y la disposición de considerar los objetivos comunes y los criterios de discernimiento dados por
b) Como ejemplo de esa realidad teológica que es la comunión eclesial y presbiteral. Esta unión de formadores es ejemplo de un misterio: el Cuerpo Místico de Cristo y la especial unión de los presbíteros por el orden sagrado. Por esto la sana costumbre de
Este espíritu de colaboración y de entendimiento es de suma importancia, de modo especial (en el discernimiento) de las vocaciones y de los candidatos al seminario y a las órdenes sagradas; y también entre los profesores de las distintas disciplinas... preocupándose de las relaciones mutuas entre las diferentes materias y de su unidad.
58. Finalmente, los formadores del Seminario “San Basilio”, y con mayor razón tratándose de un seminario para clero ortodoxo, les compete prestar una doble ayuda a sus alumnos:
-A su inteligencia, instruyéndola. Escribe San Jerónimo: me agrada que tengas una santa compañía y que no te enseñes a tí mismo.
-A su voluntad, asegurando la represión de los malos afectos, mediante el ejemplo y también la corrección. No hay nada que arrastre tanto a su imitación como el buen ejemplo, y tampoco nada tan eficaz para salir de los propios defectos que una corrección hecha con prudencia y caridad.
59. Los formadores no sólo son movidos por la caridad a corregir a los súbditos, sino que en ellos es también una obligación de justicia, que deberán ejercer en conciencia, sobre todo tratándose de la formación de futuros sacerdotes, a quienes se les exige por ser representantes de Cristo Cabeza una virtud eminente, de cuyo ministerio se pueden seguir múltiples y saludables bienes para el pueblo de Dios, pero también, si son indignos, nefastas consecuencias.
b. En particular
Trataremos acerca de los distintos cargos y oficios con las funciones que competen a cada uno de ellos.
EL GRAN CANCILLER DEL SEMINARIO.
60. El Gran Canciller del Seminario es su autoridad máxima; es decir: el Arzobispo. Quien es totalmente autónomo en todo momento de tomar cualquier decisión en lo que al Seminario respecta, a sus estudiantes, formadores, empleados, etc.
EL RECTOR
61. El rector es el que está 'al frente' del seminario. En cuanto tal es el primer responsable de la vida del seminario, y el que lo representa ante la comunidad eclesial y ante las autoridades civiles.
62. Debe ocuparse del gobierno diario, ejerciendo su autoridad de modo específico como 'primer realizador y coordinador'. Coordinando a todos los formadores y actividades ha de asegurar la unidad de dirección, de tal modo que los alumnos puedan formarse bajo todos los aspectos, cuidando su armonía e integración recíprocas.
63. El Rector del Seminario es la persona que regenta, dirige y coordina el Seminario en cuanto a su funcionamiento general, administración, y demás. Es representante del Arzobispo en cuanto a cualquier decisión que tenga que ver con lo formativo, académico, disciplinario, o pastoral de los Seminaristas y estudiantes.
64. Propende siempre una formación de tipo Integral y de carácter puramente cristiana y ortodoxa, siempre con miras a la mejor preparación de cada Seminarista en cuanto a
65. Procura siempre desarrollar en los Seminaristas los conocimientos, habilidades, destrezas y aptitudes que los hagan competentes en cuanto a un futuro Servicio Ministerial ordenado, o Sacerdocio.
66. Potencia las aptitudes y actitudes que ayuden al Seminarista en el proceso formativo, en su interrelación con sus hermanos, con los formadores y en su vida misma lo cual ha de ser herramienta para el desarrollo de su posible futuro Sacerdocio o Vocación.
67. El Rector, no es meramente un profesor, o formador, ayuda y asiste a cada Seminarista en sus falencias académicas, pero también en su vida moral, personal y espiritual.
68. Para lo cual, muy particularmente, debe acoger con espíritu fraterno la ayuda de los demás formadores, concediéndoles -'bajo su guía'- la autoridad y libertad necesarias en su propio campo, y además coordinar debidamente el esfuerzo de todos al único fin: la formación integral de cada seminarista. Para este fin reunirá a los formadores frecuentemente, por ejemplo, una vez al mes, para planificar la acción común, tratar las dificultades y buscar las soluciones posibles y eficaces.
69. También es de fundamental importancia que tenga un diálogo personal y frecuente con los seminaristas de quienes hace las veces de padre.
70. Por ser la primer cabeza, tanto los alumnos como también los mismos formadores están bajo su autoridad. En nuestros Seminario “San Basilio” se dará en una primera instancia que el Rector sea el mismo Arzobispo.
EL PADRE ESPIRITUAL
71. Al director espiritual o PADRE le 'incumbe la responsabilidad del camino espiritual de los seminaristas en el fuero interno, y la de dirigir y coordinar los diversos ejercicios de piedad y de la vida litúrgica del seminario.
72. Al director espiritual, en cuanto guía de la conciencia de los seminaristas, 'se le confía una parte delicada importante del alma sacerdotal', y por eso de manera particular en nuestra primera experiencia como Seminario será nuestro Arzobispo quien sea el Guia Espiritual de todos.
EL ECONOMO
73. Éste debe procurar la administración ordinaria del seminario, proveer a las necesidades cotidianas y ocuparse de la conservación de los bienes materiales. Está al servicio del rector que en cuanto representante del seminario también lo es en los asuntos económicos.
74. Será elegido de entre los alumnos y cooperará directamente bajo la guía del Ecónomo de
EL PREFECTO DE ESTUDIOS
75. Tiene particularmente una triple función:
- Que los profesores enseñen de tal modo los tratados teológicos, que se muestre claramente a los alumnos la 'unidad y armonía de toda la doctrina de la fe', y así puedan comprender que se trata -en el caso de la teología- de una 'ciencia única'.
- Junto con el rector debe proveer diligentemente que 'los profesores desempeñen debidamente su tarea'.
- Dicho prefecto está a cargo de conservar la disciplina y buen orden del seminario, su campo específico abarca todas las actividades que se realizan en el seminario en los diversos ámbitos de la formación bajo el aspecto o formalidad disciplinar.
76. Deber suyo es la vigilancia, observando qué pasa cada día en la vida del seminario, para remediar y corregir lo más pronto posible los errores y defectos que se hallen.
77. Es decir, ayuda al rector encargándose de la coordinación de todo lo referente a los estudios, tanto por parte de los alumnos como de los profesores y del orden debido en el Seminario.
78. Debe promover todo tipo de actividad intelectual en orden a que los alumnos se entusiasmen por el trabajo teológico de un modo científico, de tal forma que los conocimientos proporcionados de un modo orgánico por medio de las clases y asimilados por el estudio personal, se amplíen y profundicen, consigan el hábito intelectual y aprendan a manejar los instrumentos para la investigación. Incluso que adquieran una sana especialización según sus dones y las necesidades de
79. Ponga también los medios para considerar el avance intelectual no sólo en general, sino en particular de cada uno de los seminaristas, proveyéndoles las ayudas necesarias. En este sentido, es muy importante la guía intelectual, para que cada uno aproveche al máximo sus posibilidades.
80. Tenga especial consideración a los que tienen mayor dificultad en los estudios -por las razones que sea- y más aún los que tengan buena capacidad, para que los primeros venzan sus obstáculos y los segundos cultiven la vocación intelectual, tan importante para la enseñanza en todos los niveles y las publicaciones de todo tipo, más aún en relación a nuestro fin específico.
81. Sobre todo debe tener un espíritu de padre, con paciencia en el trato y en soportar los defectos; debe ser justo en reprender y castigar las faltas, tener confianza y también esperanza de su enmienda; por encima de todo deberá tener la caridad exquisita que sólo busca el bien de los súbditos. Obrará en todo esto con la guía del Arzobispo.
82. Deberá recurrirse al prefecto de disciplina para pedir los permisos necesarios, quedando así salvado no sólo el buen orden[, sino, en cuanto religiosos, el hacer todo bajo la obediencia debida.
EL RESPONSABLE DE
83. Debe encargarse de la coordinación de las actividades pastorales que realizan los seminaristas.
84. Es necesaria una cierta práctica pastoral, mediante 'algunos servicios pastorales que los candidatos al sacerdocio deben realizar de manera progresiva y siempre en armonía con las demás tareas formativas'. Estas experiencias pastorales, programadas de un modo metódico, con la coordinación y consejo del prefecto de pastoral, han de ayudar al futuro sacerdote a adquirir un verdadero 'aprendizaje pastoral', entendido, no tanto como una técnica, sino como un espíritu, es decir, una imitación de Cristo Buen Pastor para llegar a tener... los mismos sentimientos que Cristo (Flp 2,5), que se ofreció en la cruz por la salvación del mundo.
85. El Responsable de la práctica pastoral deberá despertar en los alumnos verdadero celo apostólico, y esto ayudándoles a realizar su práctica pastoral de modo responsable y sacrificado, y enseñándoles a ocuparse de cada uno de las almas que se le encomiendan en los apostolados.
86. Los reglamentos no son para restringir la libertad de nadie. Son necesarios solamente para mantener una vida ordenada dentro de la comunidad estudiantil y un buen testimonio delante de todos. Aquel que sinceramente desea la aprobación del Señor no sentirá ninguna restricción de su libertad. "…Y todo lo que hacéis sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de Él!" (Col. 3:17) Recuerde, el alumno puede sacar un buen promedio académico pero quedar sin reconocimientos o validez para las ordenes sagradas por las muchas infracciones cometidas.
"La necedad es alegría al falto de inteligencia; el hombre inteligente endereza sus pasos" (Prov. 15:21)

